Poesía

Dos poemas

Ella se masturba sola frente al espejo. 
Ancho y alto le muestra toda su humanidad,
y sus demonios.
 
Se mira gustosa de sí misma,
gime, y se toca en círculos,
se muerde el labio inferior,
como muerde a los higos,
y se vuelve a mirar espléndida y poseída.
 
Abre la garganta como loba,
crujen las patas de la silla,
y se estremece el mundo.
 
Los vecinos ya saben que alguien murió de felicidad.
 
Despojada ya, se viste a medias,
cierra,
una vez más,
la puerta.
 
Tira las llaves a la basura,
y sale,
potentada y vívida,
a conquistar la ciudad que la condena.

(Alina Herrera, México, 2 de febrero de 2020)
Zilia Sánchez, Cuba, Topología erótica (de la serie Amazonas)
 Te puedo afilar la vida con mis labios,
—los que elijas—
sacarte las risas y las angustias a la vez
si me desnudo más allá de la piel.
 
Te puedo amanecer la mirada
       si,
            desde arriba,
                                    y encandilada,
te alzo entre mis muslos embriagados.
 
Puedo clavarte todo el peso de mi humanidad inquieta
y despertarte las ganas de vivir
y de morir.
Responderte, agitada, que el mundo se salva
también cuando alcancemos igualdad de orgasmos.
 
Te puedo reventar las ganas,
mi amor,
con solo mirarte.
 
(Alina Herrera, Cojímar, 8 de enero 2020)
Yolanda Dorda, España
Zaida del Río, Cuba, Nido
Tarsila do Amaral, Brasil, Antropofagia
Zilia Sánchez, Cuba, Troyanas
Yolanda Dorda, España

Imagen de cabecera, Dimitri Milán, Italia

Madre, mujer negra, migrante, feminista y zurda. Nacida en Cuba. Abogada y militante. Ahora escribidora

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