Aliadas

#DirectorioNoEstásSola

¿Por qué seguí tanto tiempo con un manipulador emocional aún siendo psicóloga y feminista?

Porque le daba muchas cosas por amor, tenía las creencias del amor romántico bien tatuadas (“el amor todo lo puede”, “el amor es para siempre”, “el amor es aguantar”, “no voy a encontrar a alguien igual que él”), justifiqué varias acciones por su trabajo o por su desarrollo personal, decidí hacerme chiquita para seguir viéndolo en el pedestal en que lo monté, yo tenía un apego ansioso por mi historia personal y me sentía super insegura como mujer y profesional, empatizaba con su historia de vida, trataba de entender sus ganas de superarse y ser otra persona, y porque dentro de la fantasía olvidé que una vez me contó que igual a su exnovia le fue infiel con una chica que le compraba cosas (y terminé siendo una combinación de ambas).

Mientras él me reforzaba con unos besitos, una cogida, unas palabras que me derretian y después desaparecía en mensajes o se portaba distante o grosero cuando nos veíamos. Ante esto yo no entendía que pasaba porque enviaba un mensaje ambiguo: ¿me quiere o me voy? Pero como ya me había enganchado durante los primeros 3 años que todo fue lindo y quería volver a sentir eso, seguí dando lo mejor esperando que volvieran sus mensajes chidos (corporales o textuales). ASI FUNCIONA LA VIOLENCIA.

Si, igual el amor acaba, pero cada quien decide hasta donde prolongar o mantener a la otra persona de colchón por costumbre con estas tácticas tan mierdas. Estas son algunas frases o acciones que sucedieron paralelamente durante el último año que estuvimos juntos:

-“Por una parte quiero centrarme en mi y mis cosas y por otro lado es difícil dejar estos 4 años”
-“Te amo muchísimo”
-“Ya báñate y vete”
-“Disculpa si te hice sentir eso, no fue mi intención”
-Me empujó la cabeza sobre la almohada estando yo boca abajo
-“Estoy orgulloso de ti”
-Me ignoraba y siempre hacía la conversación sobre él y sus cosas
-Casi siempre revisé sus trabajos académicos, pero el nunca lo hizo con los míos
-“No tengo dinero, ¿pagas tú?” (Muchas veces pero con sus amigxs siempre tenía)
-“Quiero gritarle al mundo que mujer como tú no hay”
-“La monotonía me ganó” (pero ignoraba mis propuestas de cosas nuevas)
-“Ya quiero verte, quisiera verte todos los días”
-Salir con una de sus estudiantes y con su compañera de trabajo
-“Eres mucho para mi”
-Durante el sexo le pedí que se moviera de encima de mi, pero solo hizo más presión y siguió
-“Nuestra historia fue única, merece un altar”
-“Estoy seguro que no estás embarazada, estás exagerando”
Etcétera.

Y claro que yo habré tenido errores o acciones hirientes para él porque no soy perfecta, pero intenté varias veces arreglar las cosas entre nosotros y no dar este doble mensaje de te amo-te odio.

Finalmente, no me interesa escracharlo, sino que independientemente del nombre y la cara, quienes se sientan identificadas con esta historia tengan por seguro que no les pasa en solitario, porque LO PERSONAL ES POLITICO.

Y entonces lo que quiero generar en redes es un directorio donde cada una recomiende los contactos donde recibieron ayuda para hacerlo circular el 8 DE MARZO como #DirectorioNoEstasSola
Para lo cual pueden ayudarme a compartir y llenar este formulario de forma anónima con esos contactos (o si ustedes se dedican a esto también)
https://forms.gle/TCQVSfiqD8PkAccJ7
para generar la base con los datos de profesionistas confiables, seguras y con visión crítica de género con quienes podamos acudir ante situaciones de violencia. Psicólogas, abogadas, colectivas, círculo de mujeres, etc.

Es importante aclarar que pueden anotar los servicios como gratuitos o con costo, finalmente los costos o gratuidad los fija cada profesional.

Generemos redes de apoyo para poder continuar en resistencia de este sistema misógino y voraz 💜💜💜💜💜
Quiero que nunca nadie más tenga que aguantar estas cosas y se quede esperando un cambio, por más pequeñas o sutiles que parezcan las palabras.

Por Vanessa González: Mujer, psicóloga, feminista, amante de las plantas y las preguntas, que busca devenir libre.

Madre, mujer negra, migrante, feminista y zurda. Nacida en Cuba. Abogada y militante. Ahora escribidora

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