• Poesía

    El día en que (re)nací

    Un día como hoy (re)nací en Osha. El río manso y crecido de ayer se había llevado mis pocos restos en su corriente. La palma rugió en su penca y el aullido del gato negro anunciaba la presencia de Shangó, mi padre.   Hacía un siglo y medio exacto que el mismo diez de octubre negros y negras escucharon que serían libres y cargaron sus machetes al grito de independencia. La fecha fue casual y no lo fue, allí conmigo sentía el sudor del monte, la mandíbula aguerrida, la emancipación de las legiones.   Llegaron los tambores, la sarasa resplandecía con mis muertas y mis muertos allí vivos, fiesta de…

  • Poesía

    Estos días…

    Son días en que solo lo quiero a él y a mis deseos, vengarnos de la lluvia incesante con su carne y la mía. Moverme allí donde solo se columpian las ganas, quedarme sin aire sin latidos, nomás el pulso precipitado de la vida que llora y se desangra. Son días de savia y aliento viciado, el infinito sí existe y es con él, sentir el golpe de sus olas en mi vientre, el vaivén que acompaña mi montura y morirme vertical sobre su humanidad toda. Eres inconforme me dice, y yo solo le asiento con la cabeza mientras le muerdo la mirada. El corazón desciende, exhalo las memorias, sé…

  • Poesía

    Acaso la tristeza…

    Hermana, ¿por qué la tristeza me colma? ¿acaso te pasa igual?   ¿Acaso la soledad de la brújula hizo perder el imán, el imán de todas, con todas?   ¿Acaso la marea bajó y nos descubrieron petrificadas en las orillas, bajo el sol, quemándonos las angustias, muriéndonos de sed justo con los labios pegados al borde del vaso del precipicio de las olas?   ¿Dónde pondremos a reposar las penas? Quizás remojándolas en las cloacas las ahoguemos.   Esta sensación de destierro que no cesa. Y allí va otra vez el piano, el susurro, la misma canción que se repite, el mismo canto de sirenas en las barrigas al compás…

  • Mujeres en La Realidad,  Poesía

    El oprobio que nos hizo fuertes

    Brotó la palabra conjunta La indignación colectiva Somos muchas y no estamos solas Ellos son varios que nos abrazan Ante el descrédito de tantos corazones Latiendo por causas justas Los oportunistas ¡No pasarán! Se levanta la marea en Cuba La vacuna, el huracán y el feminismo Tienen nombre de mujer El océano es una diáspora Y en la sal todas alzamos la cabeza Para vencer al cielo Se va a caer, o lo tiramos Somos, de hecho, muchas, pero muchas más y estamos juntas Tomadas de las manos Se viene el apocalipsis ¡Hasta que la dignidad se haga costumbre! (Alina Herrera Fuentes, 21 de agosto de 2020 en el planeta…

  • En mi jardín
    Poesía

    Aletean

    Aletean, me despeinan el corazón, me lo crispan.   Liban la vida y sus espinas, me estremecen. Nunca sonríen, pero aletean.   Las flores y el néctar son una misión muy seria.   Pequeños ícaros de jade, hacen que el mundo se reverse tierno a pesar de las piedras y el diluvio.   Aletean, dibujo de lo infinito, pálpito de la libertad más férrea, —No se engañen con el tamaño, es el calibre implosivo de la resurrección—   Tantos viajes al sol para quedarse con la inquietud de los segundos y salvarnos a nosotros de nuestra prisa.   Brújulas, relojes de arena, dioses del tiempo que me levantan los párpados…

  • Poesía

    “No lo sabes”

    Pienso en las mujeres pariendo en las prisiones En el moho de los pisos En el encierro de los reos No lo sabes Pero los barrotes de hierro No se corroen en las cárceles Es la grasa de tantas manos Soñando la libertad de afuera Por tantas caras asomadas Queriendo respirar nuestros suspiros. Pienso en el hijo aquel, En la piel quebrada por garrote En el infierno de las niñas Que les manchan la ingenuidad del almanaque. No lo sabes Pero las casas pueden ser cárceles La casa no es la casa Cuando el padre Es el látigo Sobre la espalda de sueños de los críos Pienso en las bombas…

  • Poesía

    Colectiva “A flor de piel”

    “A flor de piel” es un espacio de encuentro entre mujeres que gustan de la poesía, que la escriben, la leen o sencillamente la viven. Aunque ubicadas en Tepoztlán, México, realmente somos mujeres del mundo que a través de versos nos expresamos. Hoy, Mariana, Astrid y Alina, queremos compartirles algunos poemas propios con motivo del Día Internacional de la Poesía. Mariana Nalda: Hija, sobrina y nietas de poetas, yo Mariana Judith escribo por necesidad, porque “mi voz es inevitable y sólo se asoma a veces”. Amante de la naturaleza y el movimiento, facilitadora de procesos físicos y emocionales, eterna trabajadora conmigo misma. Privilegios (a la memoria de mi madre) ¡Fuego! Agua,…

  • Poesía

    A Belkis Ayón (poema)

    Quiero esas pupilas blancas en mis paredes la vigilia es el nuevo idioma de estos seres sin lengua Capaz que salten del cuadro como serpientes eróticas y asesinas y me susurren la “canción silente” entre murmullos dándome vueltas y vueltas y mirándome siempre fijo Quiero adivinar todos sus auxilios, todas las desesperaciones de sus vidas al borde del suicidio, Belkis, lo que quieren decir y no los dejan Esos seres sin párpados están tan vivos hoy que no pueden pestañear de tanto presente miedoso porque todo lo que quieren decir se lo han hecho tragar y tragar hasta desaparecerles las bocas ¡pobres! les ha tocado gritarnos con esos ojos perennes…

  • Poesía

    Rumbo al 8M

    Estoy toda rota. Tengo que coserme cada día los pedazos sobre las almas zurcidas de las que no están.   No tengo un parche más que ponerme.   Anudo las puntas de mis esperanzas para no quebrar también hoy, y aprieto fuerte las puntadas aunque eche sangre. Hilvano las lágrimas, las fuerzas de todas, las furias de todas.   Tejo y me tejo y volteo a la plaza, donde hay más mujeres también cosiéndose, trenzándose las ánimas.   Y entre tanto cordel en dolores comunes, tantas heridas y tanta rabia, nos bordamos entre todas, creando esta red inmensa de mujeres cosidas y hermanadas rumbo al 8M, el día en que…

  • Poesía

    Dos poemas

    Ella se masturba sola frente al espejo. Ancho y alto le muestra toda su humanidad, y sus demonios.   Se mira gustosa de sí misma, gime, y se toca en círculos, se muerde el labio inferior, como muerde a los higos, y se vuelve a mirar espléndida y poseída.   Abre la garganta como loba, crujen las patas de la silla, y se estremece el mundo.   Los vecinos ya saben que alguien murió de felicidad.   Despojada ya, se viste a medias, cierra, una vez más, la puerta.   Tira las llaves a la basura, y sale, potentada y vívida, a conquistar la ciudad que la condena. (Alina Herrera,…